lunes, 10 de marzo de 2014

Mantenimiento elastómero Brompton.

Brompton que tiene el sistema de plegado basculando la parte trasera de la bicicleta utiliza como punto de unión entre ambos un elastómero que hace a su vez de silemblock. Aunque muchas personas hablan de amortiguador, no es tal, ni su función es esa. Es más bien un disipador de vibraciones. De hecho, Brompton ofrece dos posibilidad de elastómero, blando o suave  y duro (soft and hard). A no ser que se trate de alguien de muy poco peso, siempre se recomiendo el elastómero duro (hard) ya que el blando o suave (soft) penaliza mucho el pedaleo y a cambio de la presunta amortiguación nos convertimos en un pequeño caballito de balancín.

El tema es que mi Brompton anda rondando los 2000 kilómetros y la gran mayoría de ellos es en salidas de ciclismo como se podría hacer con cualquier otra bici. En definitiva, de uso intensivo. En la última salida, cuando venía de regreso aparecieron de forma intermitente y no rítmica, sino muy aleatoriamente un ruidito del tipo "ñec,ñec" que no conseguía averiguar muy bien de donde venía aunque si podía descartar de donde no venía. Procedía de la la zona central de la bicicleta, descartando cierres y manillar.

Tras hacer una revisión de tuercas en casa, donde revisé bielas, ruedas , guardabarros y pedales, solo me quedaba por descarte, la transmisión y el elastómero. Busqué por la red casos similares y encontré en una de los mejores blogs en español sobre Brompton que las causas podrían ser que estaba mal regulado el cambio o que la suspensión estaba carente de grasa.


Lo primero que hice fue revisar mi transmisión y para ello comprobar si se encontraba bien regulado el cambio BWR. Primero hay que colocar la velocidad 2ª del buje interno y comprobar por el orificio donde entra la cadeneta que se encuentra bien centrada. Bien centrada significa que el final de la parte rígida de la pieza asoma unos 2mm y que el primer eslabón de la cadeneta ocupa de la mitad hacia afuera. En la foto de mi transmisión se puede comprobar que todo está perfecto y quedaba descartado ésta posibilidad como origen del ruidito.


La siguiente posibilidad era desarmar el elastómero. Lo primero es separarlo del cuadro y para ello hay que utilizar una llave fija del 10 y aflojar hasta separar todo el conjunto, quedando en la parte donde asienta el elastómero una pequeña pletina de plástico que ya se aprovecha para ser limpiada.




El cuerpo del elastómero consta de un placa de plástico duro en la parte superior, un tornillo grueso que atraviesa el mismo, el cuerpo de elastómero de goma dura, una zapata de goma y tornillo. Se limpia bien el canal interior del elastómero con unos bastoncillos de oido y se engrasa (yo he usado grasa de teflón) el tornillo tanto en la parte en contacto con la placa de plastíco superior como en la inferior y cuerpo del mismo. He de decir que apenas llevaba grasa.






Se vuelve a colocar en su sitio sobre la pletina de plástico del cuadro y procedemos a apretar sin olvidar la zapata de goma para el tornillo. Hay que tener un papel de cocina cerca porque al ir apretando el elastómero, la grasa sobrante irá saliendo por los bordes.

Tras salir a la calle a probar el resultado, el silencio vuelve a ser mi compañía y el molesto "ñec,ñec" ha desaparecido. Ha sido algo rápido y muy sencillo y creo que debido a la poca grasa y al uso que le he dado he tenido que hacerlo a los 2000 kilómetros, porque con la capa de grasa que lleva ahora durará mucho más tiempo.

Puede que estéticamente el elastómero no sea muy atractivo. Las opciones en el mercado para sustituirlo son mucho más aparentes, pero en relación al precio y las prestaciones que ofrecen no creo que compensen lo más mínimo. He leido algunos blogs donde sus usuarios comentan el resultado del cambio del elastómero por estas opciones de suspensión y al final vienen a concluir que la motivación ha sido principalmente estética y no por la funcionalidad. El sistema de elastómero de Brompton, es ingenioso, sencillo de mantener, eficaz para lo que está pensado, recordemos que no es una supensión, y sobre todo, económico. Con este sistema y un sillín de cuero las vibraciones del camino se atenúan bastante.